El agua que vuelve a la vida
La planta que respira por una ciudad
La PTAR de Atotonilco es, en silencio, uno de los mega proyectos más impresionantes de Latinoamérica.
Aquí no se construye un edificio ni una línea productiva: aquí se procesa el residuo más esencial y olvidado del ser humano.
Miles de litros por segundo, todos los días.
Un río entero entrando, otro completamente nuevo saliendo.
Capacidades del sistema:
- Proceso biológico → 23,000 L/s
- Proceso físico-químico → 12,000 L/s
- Capacidad total → 35,000 L/s
- Capacidad hidráulica máxima → 50,000 L/s
Más que una planta, la obra en Atotonilco es un organismo vivo que respira, decanta, oxigena, transforma y devuelve agua limpia al ciclo hidrológico.
Y ocupa un territorio del tamaño de una pequeña ciudad → 160 hectáreas de ingeniería operando en sincronía.
La obra que evita que el agua muera
El tratamiento sigue un camino largo, complejo y perfectamente coordinado:
- 📌 Cribado → separación de sólidos
- 📌 Desarenado → eliminación de partículas pesadas
- 📌 Tratamiento primario y biológico → microorganismos que digieren vida pasada
- 📌 Procesamiento y deshidratación de lodos
- 📌 Desinfección final → retorno seguro para uso agrícola
En este lugar, el agua deja de ser desecho y se convierte en recurso.
Aquí el agua no se desecha, se regenera.
El olor, la escala y la gravedad del proceso.
Al llegar, el ambiente lo dice todo sin necesidad de explicaciones:
- Olor fuerte, inconfundible, real
- Ruido tenue, constante, como respiración industrial
- Distancias enormes, imposibles de recorrer en un día
Pisar este terreno es entender que la ciudad depende de este lugar.
Que si esta planta detiene un soplador, deja de mezclar un reactor o se bloquea una línea…
La vida en la ciudad con esto tendría un gran impacto.
Trabajo en campo — no siempre hay válvulas gigantes para revisar o calibrar
Mi visita fue enfocada en mantenimiento y capacitación técnica.
No estuve dentro del área de reactores ni líneas de proceso, pero sí en una de las zonas que hace posible que todo funcione con fiabilidad, el talento humano.
- 📍Sala de juntas
- 📍Revisión operativa de una base instalada de actuadores AUMA
- 📍Conversación técnica con operaciones e ingeniería
Los actuadores eléctricos que revisamos no estaban sobre enormes válvulas visibles, pero eso no les quita importancia.
Aquí la confiabilidad es esencial y el mantenimiento es continuidad.
Capacitación, donde el conocimiento se comparte
Se capacitó a un grupo de aproximadamente 8 personas.
Operadores, técnicos e ingenieros. Todos responsables de que la planta nunca duerma.
Temas impartidos:
- Operación segura de equipos AUMA
- Mantenimiento recomendado
- Maniobras de calibración mecánica y eléctrica
- Demostraciones reales sobre actuadores
La parte más valiosa no fue enseñar botones — fue transmitir criterio.
En una PTAR así, un operador no solo acciona.
Toma decisiones para una ciudad entera.
Cuando lo digital se encuentra con lo real
Antes de llegar aquí ya había trabajado con PTARs, pero desde otro ángulo:
gemelos digitales, modelos de IA, análisis de datos para optimización de químicos y ahorro energético en aireadores.
Estar en Atotonilco fue como entrar dentro del software.
Intenté imaginar la cantidad de sensores que podrían estar midiendo el proceso:
- pH
- ORP
- Turbidez
- OD (oxígeno disuelto)
- Temperatura
- DQO
- Conductividad
- Caudal
- Cloro residual, etc.
Un gemelo digital no es sólo simulación.
Es una versión paralela de la planta una que ayuda a decidir.
Aquí lo visualicé todo claramente, IA para dos frentes críticos:
- Reducción de químicos: Predecir carga biológica → dosificar lo justo → evitar sobreuso costoso
- Reducción de energía en aireadores: Controlar OD en rangos eficientes → menos aire en sopladores → menos kWh por litro tratado
Lo había modelado antes. Ese día lo vi frente a mí.
“Esto es exactamente lo que simulábamos.”
La ingeniería en el tratamiento vuelve el agua a la ciudad La IA la vuelve eficiente
Ver Atotonilco me recordó que:
- ✔ Los modelos sirven, pero la planta es la realidad.
- ✔ Los sensores no son números — son ojos dentro del proceso.
- ✔ Cada litro que vuelve limpio significa menos presión al futuro.
- ✔ La IA es un copiloto — no nuestro reemplazo.
Reflexión Final
Atotonilco es el recordatorio de que el agua no desaparece, vuelve.
Y vuelve gracias a infraestructura, talento humano, control, sensores, actuadores, reactores, aireadores y decisiones correctas.
Una ciudad solo respira si el agua regresa de alguna forma.
Este capítulo forma parte de la serie editorial El camino del agua, donde exploramos cómo la ingeniería hace posible que el agua siga su ciclo.
Gracias por leer 🙂
Más información
Fuente técnica: CONAGUA — Memoria documental PTAR Atotonilco





